Mindfulness, el purgatorio de Dante y el desarrollo personal
La toma de consciencia como condición necesaria
Sigo con reflexiones sobre la Divina Comedia en clave de desarrollo personal.
Después de transitar el Infierno, Dante llega al Purgatorio. Lo que diferencia a los moradores del Purgatorio a los del Infierno no es el haber pecado, pues todos lo hicieron, sino el hecho de haberse arrepentido. El arrepentimiento de los propios pecados da derecho a transitar la montaña del Purgatorio, donde a través de una serie de prácticas, rezos, cantos - a modo de terapia o programa de desarrollo personal -, las personas logran redimir sus penas y avanzar hacia el Paraíso.
Durante todo el viaje Dante es testimonio de los sufrimientos que conllevan los distintos pecados. En el Infierno se interesa por la forma en como las personas han caído en la falta en cuestión, sea ira, envidia, soberbia, lujuria...a la vez que sopesa sus propias tendencias hacia los mismos. En el Purgatorio, Dante literalmente camina ascendiendo todo el monte, a la vez que realiza los ejercicios de curación.
Mientras que en el Infierno Dante aplica la observación y la presencia, en el Purgatorio realiza las distintas prácticas destinadas a purificar sus faltas. En este sentido el viaje del poeta se distingue por una parte, en darse cuenta en el Infierno, y por otra, en tomar medidas prácticas en el Purgatorio.
La toma de consciencia siempre es una condición necesaria para la transformación. En mis programas de coaching, facilito el darse cuenta a través de prácticas como la conversación, autoobservaciones, lecturas, escritura de flujo de conciencia, focussing, poesía y meditación, entre otras.
La meditación es una práctica milenaria desarrollada por distintos caminos espirituales. Cada escuela pone el énfasis en algo distinto. La meditación budista Vajrayana que llevo practicando durante años pone la atención en liberar el cuerpo de tensiones a la vez que uno recibe los distintos estados mentales sin apego. El Mindfulness es la forma que John Kabat-Zinn empleó para llevar la meditación a Occidente, enfocada en entrenar la mente, reducir el estrés y aumentar el bienestar. Lo que la mayoría de caminos tienen en común es revelar la naturaleza de la mente y del ego a través de la quietud. Cuando estamos en movimiento todo el tiempo, es difícil darnos cuenta del movimiento de la mente. Uno diría que la mente no se mueve. Sin embargo, al parar el movimiento del cuerpo, la mente ser revela en todas sus neurosis, y el cuerpo, como mente encarnada, nos habla con todo tipo de síntomas y reacciones. Cuando esto ocurre a menudo la reacción es: ¿qué tengo que hacer?
El primer paso es no hacer nada, y quedarnos, al igual que Dante, como testimonios de lo que nos ocurre. Ver la dimensión entera de la neurosis. Darnos cuenta de la forma en como cierto tren de pensamientos nos lleva sin remedio. Recibir patrones mentales y emocionales ancestrales. Sentir como nuestro cuerpo se resiste y protesta frente a la posibilidad de liberar tensión. Afrontar las distintas muertes del ego.
No, meditar no es cómodo ni placentero. Sin embargo, es una de las prácticas para aumentar la consciencia más eficaces que conozco.
Empezamos programa de meditación MBSR el febrero próximo en Reus, de la mano de Eduard Miquel. ¿Te animas a probarlo?
Más información e inscripciones en este enlace.
