El juego de envejecer
La invitación no rechazable

Hoy comparto El otoño del cuerpo1, - grabación en catalán ver traducción más abajo- un poema sobre el proceso de envejecer y la invitación a aceptarlo como un juego inevitable. El juego de envejecer, si tenemos suerte, no es opcional y se llega a él de dos formas opuestas: con tensión, resistencia y esfuerzo, o con relajación, sentido del humor y liberación. Como siempre, la elección consciente está en nuestras manos.
El otoño del cuerpo
Unos chicos te han mirado y después han apartado la vista. Cada día pierdes una mirada y las que permanecen siguen implacables la segunda ley de la termodinámica. Lejano el ardor de años atrás navegan entre la curiosidad y la indiferencia.
Hoy en el espejo del ascensor con estos versos en el escote, contemplando el marchitar de tu cuerpo una sonrisa se dibuja en tus labios.
Has sabido por fin, que el escaparate no tapará la luz nunca más. Mas lo contrario, con la transparencia de los años en la piel y la confianza de la derrota, el juego recién comenzó.
1
La tardor del cos
Uns nois t’han fixat i després han apartat la mirada. Cada dia perds un esguard. I els que romanen segueixen la implacable segona llei de la termodinàmica. Llunyana l’ardor de fa uns anys, naveguen entre la curiositat i la indiferència.
Avui al mirall de l’ascensor, amb aquests versos a l’escot, contemplant el teu cos marcir-se un somriure se’t dibuixa als llavis.
Has sabut que per fi,
l’aparador no taparà la llum mai més.
Ans al contrari, amb la transparència dels anys a la pell,
i la confiança de la derrota,
el joc tot just comença.
Publicado en Plou a la trencada llera de l’ara (Edicions Bon Pla, 2024)
